Una avería de fontanería no avisa. Una tubería que revienta, una fuga que empieza a calar la pared o un inodoro atascado a las tantas de la noche pueden convertirse en un problema serio si no se actúan a tiempo. Contar con un fontanero urgente en Las Palmas marca la diferencia entre una reparación sencilla y un destrozo. Te contamos cómo actuar.
Lo primero: corta el agua
Ante cualquier fuga o rotura, cierra la llave de paso general para detener la salida de agua. Es el gesto que más daño evita mientras esperas al fontanero. Conviene tener localizada esta llave antes de que ocurra una emergencia; en muchas viviendas está bajo el fregadero, en la entrada o en el cuarto de contadores.
Cuándo es realmente una urgencia
No toda avería requiere un servicio inmediato. Son urgencias las fugas activas que no puedes contener, las roturas de tubería, los atascos que provocan desbordamiento y la falta total de suministro. Un goteo leve o un grifo que gotea puede esperar a una cita normal, aunque conviene no dejarlo pasar.
Qué no debes hacer
Evita manipular instalaciones que no conoces o forzar tuberías: puedes agravar el problema. Tampoco uses productos químicos agresivos en atascos importantes, porque a veces dañan las tuberías sin resolver nada. Ante la duda, espera al profesional.
La ventaja de un servicio local
Un fontanero de Las Palmas de Gran Canaria llega antes y conoce las particularidades de las instalaciones de la zona. La rapidez es clave en una urgencia: cuanto menos tiempo esté el agua causando daños, menor será la reparación y el gasto final.
Estamos disponibles cuando nos necesitas
En Fontanería Suárez atendemos urgencias de fontanería en Las Palmas con la rapidez que una emergencia exige. Localizamos el problema, lo solucionamos y te dejamos la instalación en condiciones. Contacta con nosotros y te atendemos cuanto antes.
