Muchas fugas de agua empiezan sin hacer ruido y solo se descubren cuando ya han causado daños. Aprender a reconocer las señales te permite actuar antes de que el problema crezca. Te explicamos cómo detectar una fuga de agua en casa y qué hacer.
Señales de alarma
Fíjate en estos indicios: manchas de humedad en paredes o techos, pintura que se abomba o descascarilla, olor a moho, aparición de hongos, bajada de presión en los grifos o una factura del agua más alta de lo normal sin haber cambiado tu consumo.
El truco del contador
Hay una comprobación sencilla que puedes hacer tú mismo. Cierra todos los grifos y aparatos que consuman agua y observa el contador. Si sigue girando o marcando consumo con todo cerrado, es muy probable que tengas una fuga en algún punto de la instalación.
Revisa los puntos habituales
Comprueba grifos, la base del inodoro, las conexiones bajo el fregadero y del lavavajillas o la lavadora, y el termo. Muchas fugas visibles se originan en juntas o conexiones desgastadas que se pueden reparar fácilmente si se cogen a tiempo.
Cuándo llamar a un profesional
Si detectas señales pero no encuentras el origen, la fuga probablemente esté oculta bajo el suelo o dentro de la pared. En ese caso, un fontanero con equipos de detección la localiza sin picar de más. No conviene esperar: una fuga oculta daña la vivienda y desperdicia agua.
Ante la duda, revísalo a tiempo
Si sospechas que tienes una fuga y no logras localizarla, en Fontanería Suárez la detectamos y la reparamos en Las Palmas con los medios adecuados. Contáctanos y salimos de dudas.
